Tanto la arquitectura como el diseño forman parte de un todo inseparable en la creación de Alvar Aalto. En muchas ocasiones resulta muy difícil -cuando no imposible- trazar una frontera entre ellos. A modo de ejemplo, considerando en sus obras elementos estructurales como la línea ondulada libre, podemos encontrar paralelismos tanto en el techo de la Biblioteca de Viipuri como en el modelado del celebérrimo jarrón Savoie o el carro para té de la imagen. El objetivo de su famoso techo ondulado de láminas de madera en el proyecto de la Biblioteca de Viipuri, era inicialmente mejorar la acústica de dicha sala. A diferencia de lo que ocurre en muchas salas de conciertos, aquí la acústica funciona en ambas direcciones, de manera que se facilita la comunicación, y al mismo tiempo, el largo proceso de investigación empleado para el tratamiento del curvado de la madera sirvió para múltiples aplicaciones posteriores en mobiliario y objetos, como el legendario carrito, sillas, taburetes etc.
Alvar Aalto Fundó junto a Aino Marsio en 1935 el Estudio Artek, con el objetivo principal de comercializar el mobiliario y los objetos que diseñaban de forma individual o conjunta. Aino Marsio diseñaba además tejidos, siendo la principal encargada de elaborar el programa de Artek.
Con la elección del nombre Imatra, nuestro modesto Estudio en la ciudad de Bilbao rinde un homenaje a estos geniales creadores, para los que, ya entonces, cuando la palabra ‘ecología’ todavía no se había inventado, volvían a plantar cada árbol que cortaban.
Y aunque en nuestros días el futuro se encuentre en las culturas huérfanas de diseño, donde no haya modelos que seguir ni oponer y sea realmente allí donde se encuentre el talento, Aino Marsio, Alvar Aalto, Arne Jacobsen, Lina Bo Bardi Achile Castiglione y ‘tutti cuanti´ siempre estarán en nuestro corazón











