ultramarina

El arquitecto y segundo director de la Bauhaus Hannes Meyer (1884/1954) proyectó la instalación «Co-op interieur 1926» como un espacio vacío y blanco. Si las nuevas sociedades pueden hoy ser definidas como sociedades del trabajo inmaterial, es decir, sociedades del conocimiento,debemos reconocer entonces la labor de las y los artistas como productoras y productores  que operan en ellas como genuinos participantes en los intercambios sociales de producción intelectual y producción deseante.

El artista como productor;es a) un generador de narrativas de reconocimiento mutuo; b) inductor de situaciones intensificadas de encuentro y socialización de experiencia; y c) un productor de mediaciones para su intercambio en la esfera pública

Redefinción de las prácticas artísticas s.21 (LSA 47)

El encuentro de tres arquitectos muy jóvenes. Antonio Bonet, Jorge Ferrari Hardoy y Juan Kurchan, en el estudio de Le Corbusier en 1937, inicia una relación que se consolidará en planes para la fundación de un grupo inspirado en el espíritu asociacionista del GATCPAC.

Austral será el nombre consigna adoptado, que resume el ambiente reivindicativo de una identidad propia para ese mundo multilingüe que es Buenos Aires en la década de los treinta, ciudad en la que se establecen y  en la que  pretenden enhebrar lo social, lo territorial y lo técnico.

El sillón BKF diseñado por este trío de arquitectos adquiere una gran difusión y notoriedad durante los años cuarenta y cincuenta del siglo XX y actúa como sello de existencia de ‘lo moderno’ allí donde se percibe su presencia, a veces de forma contundente, a veces como inquietante silueta. En la imagen  en La Ricarda (1950 1963). La casa proyectada y construida por Antonio Bonet en El Prat de Llobregat

The milk bottles just above the ground on long cables in a cluster of twelve-three times four rows of bottles, exactly as it is a Dutch milk crate

En su reciente visita al Estudio Imatra, el arquitecto Diego Sologuren tomó está fotografía en la que podemos ver en primer plano a la izquierda la  lámpara diseñada por Tejo Remy para Droog Design en 1991

Diego Sologuren ha desarrollado su carrera profesional a nivel internacional colaborando con estudios de arquitectura de gran reconocimiento como es el caso entre otros, con el Estudio de Arquitectura de Francis Kéré de Burkina Faso (Premio Pritzker 2022) radicado en Berlín;  y en nuestro cordial encuentro, la conversación giró en torno a la necesidad de articular propuestas de modo conjunto y colaborativo, prestando atención a la creación de  contexto,  fusionando intereses particulares entre las y los creadores de distintas disciplinas (arte, diseño de producto, gráfico, display, urbanismo) como una forma más de economía y ecología propiamente ‘autogestionada’ por los  propios creadores y creadoras, para construir ciudad y entorno desde el compromiso con el usuario, el medio ambiente y el patrimonio.

Me complace presentar el Salero Pimentero ‘TRES PUNTOS’ Diseñado por Mar de Dios para Imatra

» Mar de Dios incorpora una cualidad del estilo que es inherente al diseño. Decimos que los objetos realizados a partir de moldes están estilizados porque responden a un patrón que puede repetirse. El estilo es entonces una forma-matriz para ser reproducida (en serie). Siguiendo al sociólogo Simmel, estos patterns nos proveen de un principio de tranquilidad o, de estabilidad. Las piezas pueden ser únicas o realizadas en serie; o también pueden ser autónomas en tanto esculturas o tener una función (lámparas, vasijas, vajillas) »

Fragmento del texto escrito por Peio Aguirre para la reciente publicación Home, Casa, Hasiera dedicada a esta singular creadora

 

La aparición de las vanguardias europeas a principios del siglo XX convulsionó las bases expresivas de las distintas manifestaciones artísticas. Centros como la Escuela de Arte Vitebsk, fundada por Kasimir Malevitch y el grupo de vanguarda Unobis, a la que pertenecieron notables artistas del constructivismo ruso, o la célebre y tan nombrada Bauhaus en Alemania, sentaron las bases y modos de hacer del que todavía hoy en día en pleno siglo XXI todavía nos sentimos en cierto modo deudores y continuadores. Es por eso que cuando vi algunos trabajos de Gabriela Muñagorri, enseguida me sentí atraida por sus diseños y tentada de invitarla a visitar Imatra para conocer más de su trabajo. Las fotos de Gabriela que acompañan este escrito fueron tomadas por Carlos Lemke, en una de las visitas, que realizaron juntos a Imatra,  los encuentros fueron sumamente cordiales, tratando de encontrar un nexo de unión y un territorio de colaboración.

En las imagenes Gabriela Muñagorri fotografiada por Carlos Lemke en el estudio de diseño Imatra, se presenta a sí misma de este modo:

«Estudié Bellas Artes y me especialicé en escultura. Hasta que llegué paulatinamente al diseño y a la moda desde una experiencia docente en la escuela de diseño modo LCI de Barcelona (2004-2009) trabajé con los medios de la danza, el vídeo y el dibujo e hice los cursos de doctorado ‘Práctica y límite de la escultura’ en la UPV EHU. En estos momentos, trabajo en una tesis doctoral que versa sobre el vestido de moda y en mi marca. Ambos trabajos suponen estudiar elementos característicos de la historia de la moda y de la historia del vestido; lo que la moda y el vestido nos aporta y qué supone diseñar desde la moda. En paralelo, de vez en cuando, elaboro objetos (cosas) reutilizando excedentes textiles»


Continúa Gabriela: «Cuando diseño patrones textiles, el elemento formal principal es el color. Mejor dicho, la composición de colores en el espacio. Trataré de explicarme: trabajo sobre el color y sobre el espacio con colores y formas reconocibles (geométricas y figurativas -flores, el motivo de la nadadora, etc-). Esto es, trabajo sobre el color en el espacio, porque trato de representar tres dimensiones de distintas formas, porque diseño los patrones para que las telas donde se estampan se puedan utilizar tanto en accesorios como prendas, porque trato de imaginar cómo los utilizarán (llevarán y combinarán) distintas personas y, porque suelo visualizar muchos estampados como fondos (superficies espaciales)

Coleccionar es una forma de la praxis que remite al recuerdo; y es la más terminante entre las distintas manifestaciones profanas de la cercanía

La Destrucción de Sodoma. Acrílico / Lino. 73 x 100

Luis Candaudap 2022

TEMPLO POST-CANON (Arquitectura de Resistencia o Piel Desfavorable)

Degas prefería trabajar en salones cerrados, como si retroactivamente el destino de la obra decidiera su lugar; para Cuasimodo, como para Cezanne, el taller es el mundo, como si piel, la cáscara, el huevo, la catedral, el mundo fuesen indiscernibles, como si compusieran el espacio doble de la consistencia y de la convivencia:

Una habitación sensible y corpórea en la que el aire se funde con la piedra. Espacio epitelio es la residencia de la mirada, de la voz, del tacto, la morada del vínculo. Se trata de vivir en la piel, ser la piel, bajo todas las formas que encontrarán los espacios donde habita el habitar, donde la arquitectura se independiza para simbolizarse, desde el reconocimiento del cuerpo como tempo, al reconocimiento del cuerpo en el templo. No hay canon en el cuerpo, y todo modelo se oficia contra él, en nombre de un ideal simbólico que domestica conforme extirpa los laberintos corporales.Las reglas desvelan entonces la curvatura corporal irreductible del espacio, y aún inyectadas como objetos extraños para canonizar el cuerpo, acaban plegándose a la fuerza del deseo. Vivir en la piel apela a reconocer el mundo como cuerpo, no propio, sino común.

 

TEXTO: JUAN LUIS MORAZA

HABITAR TEXTOS

En la Teoría Pitagórica el Cosmos entero es armonía y número, pues la teoría pitagórica tenía un origen parcial en el descubrimiento de las sorprendentes analogías que se dan entre la música y las matemáticas. ¿Cómo habría empezado el asunto?…. Al parecer, Pitágoras, encontrándose casualmente en una fragua, oye cómo resuena el yunque al ser golpeado por un martillo, con un onomatopéyico «tran tran»  un compás de seguiriya quintaesencia de la jondura e intuye en ese preciso momento  la especial semejanza entre ese sonido y el sonido que nosotros llamamos «a la octava», y además que entre ambos se da una relación matemática. Nadie puede asegurar a ciencia cierta que esta visita de Pitágoras a la fragua sea algo más que una leyenda, como de hecho casi todo lo concerniente a la vida de Pitágoras. En cualquier caso, se atribuye a este genial matemático la invención del monocordio (también llamado «canon de Pitágoras«), es decir, una cuerda tensada sobre una caja de resonancia, provista de un dispositivo que permite modificar a voluntad la longitud del fragmento de cuerda que queremos hacer vibrar.

Consideremos ahora la secuencia de notas que forman una frase musical en una sencilla melodía. En última instancia, la frase puede ser presentada como una sucesión de meros sonidos producidos por un objeto material, una cuerda para el caso. Los sonidos no surgen de forma azarosa, sino mediante regulación de la cuerda que los produce, la cual obedece de dos maneras al registro matemático. De entrada, a la hora de explicar la distinción misma  entre los sonidos producidos (es decir, la marca identificadora de cada sonido),  lo determinante es el número de vibraciones en las cuerdas, de tal manera que matemática es ya la cualidad misma del sonido susceptible de ser utilizado. Cuando ya tenemos un conjunto amplio de sonidos bien diferenciados entre si,  a la hora de seleccionarlos para forjar la secuencia constitutiva de la frase musical  introducimos por algún método un criterio de combinación proporcional o armónico. Tenemos pues, aquí, una vinculación entre cosas que en apariencia son totalmente dispares: algo indiscutiblemente físico como es el sonido y algo que de entrada parece una construcción del espíritu humano.

Supongamos ahora que el surgir inesperado de la aludida frase musical nos embarga de emoción. La emoción es un fenómeno de orden psíquico, la melodía es, en última instancia una sucesión de fenómenos físicos. ¿Cómo puede darse una relación de efecto a causa? La Tesis Pitagórica sostiene que ambos órdenes de realidad, tan diferentes en apariencia, tienen el común denominador de la proporción, que la regulación de la cuerda afecte al alma sugiere al pitagórico que, en realidad (al menos en una de sus facetas), el alma es al cuerpo humano como la combinación de las longitudes es a la cuerda. Y dado el carácter armónico de la regulación efectuada, el cuerpo es tensado también de forma análoga. Sin duda la explicación tiene puntos oscuros: ¿La armonía de la cuerda se comunica al cuerpo? y de ser así ¿A través de qué vehículo lo hace? ¿O Diremos más bien que la primera se transforma en armonía del cuerpo?. En cualquier caso la explicación tiene la ventaja de existir pues abrir una interrogación sobre un fenómeno indiscutible (hay músicas que conmueven) y avanzar al respecto alguna conjetura razonada es siempre preferible a ser sujeto pasivo de ese fenómeno. Y desde luego, ello ayuda a explicar ciertas teorías respecto al alma avanzadas por los pitagóricos. Si se estima que el alma tiene la combinación numérica correspondiente a las proporciones de la cuerda, es entonces relativamente lógico sostener que otras cosas del alma también son número, o más bien una determinada proporción de números.

En suma: los pitagóricos habrían empezado por constatar que las consonancias y las armonías musicales respondían a relaciones numéricas y, animados por tal descubrimiento, buscaron otros puntos de correspondencia entre los números y el mundo. El éxito los llevó entonces a considerar que «el Cosmos entero es armonía y número».     

Trío de cuerda: Soldadito Marinero.

Trío de cuerda Soldadito Marinero es una formación musical con sede social y domicilio fiscal en la calle Costa 12-14 de Bilbao.

Investiga la relación de las matemáticas con la música. En este momento en que la figura del artista vive todavía en muchos casos nutrida por fantasías e imaginarios pertenecientes a otros ordenamientos antropológicos, este  trío de cuerda, está abierto a incorporar nuevos miembros, en su formación en el convencimiento de que cuando algunos conceptos deben ser revisados y competir con otras perspectivas también atractivas, formaciones musicales como esta, aún resultan un alivio para las mentes abiertas y no hipotecadas por cualquier tipo de tara.

El ensayo de hoy rinde un homenaje a Vini Reilly (Live 1984) músico y guitarrista británico de nombre artístico » The Durutti Column» y a  Ian Curtis (The missing boy) de Joy Division, a New Order y muy especialmente a José Luis Brea, con quien compartimos momentos irrepetibles en Imatra

Con cariño y agradecimiento por los préstamos  a Victor Gómez Pin y Emmanuel Lizcano y gracias también a lxs envíos de comentarios tan interesantes, hasta el momento: Luis, Inframince, Iñaki, Juan Carlos, Girl, Melkíades….. 

 

En la sugestiva producción artística de Rut Olábarri, una máquina parece poner en juego varias estructuras simultáneas que atraviesa y a las que pone en incesante movimiento. Podríamos hablar entonces, en primer lugar, de una máquina social constituida por un ámbito de dominio: El Doméstico, constituido por un cuerpo (campo) lleno de imágenes que ella crea para conformar un continuo siempre  cambiante y divisible en partes más pequeñas, en detalles minuciosos y en simetrías apariciones y desapariciones. Tiene la capacidad Rut, de introducir los fragmentos en fragmentaciones siempre nuevas  sobre las cuales se proyecta lo puramente visual. Lo visual de la casa y lo doméstico queremos decir, tan integrados ambos en nuestra intimidad personal, pues para Ajuar Doméstico consideramos lo familiar y lo privado como una opción política vista desde lo personal o subjetivo, en la que lo privado podría considerarse así desde lo social y lo propiamente político como alternativa. La regla de producir es siempre el producir al producto y esta regla se cumple ampliamente en los trabajos de Rut Olábarri

La primera estructura comporta al menos un elemento que no es funcional con respecto a ella; pero que lo es tan solo en la segunda. Se trata de la relación de la mirada con el dibujo, y probablemente de la anulación  intencionada de la mirada. Una mirada modernista si nos atenemos a los objetos que aparecen en las imágenes de Rut y que ella suele calificar «cosas de antes» y a los estampados Modern Painters de John Ruskin que Rut diseña admirablemente para los vestidos de sus heroínas inspiradas casi siempre en su bisabuela y abuela por un efecto de repliegue sobre la historia real de esas magníficas mujeres que resultan de una actualidad sorprendente para nuestros intereses en Ajuar Doméstico pues si las nuevas sociedades pueden hoy ser definidas como sociedades del trabajo inmaterial, -sociedades del conocimiento-, hay que reconocer entonces que a las prácticas de producción simbólica orientadas a la producción transmisión y circulación en el dominio público, de los afectos y los conceptos, les corresponde un total y absoluto protagonismo.

Era toda de viento; un proyecto de casa. El sueño de una casa. Nos podríamos perder en él: un tabique, una pared maestra, o bien solo el marco de un muro no hecho aún, el paso vacío de una puerta. Errábamos por la teoría de una casa, no por una casa ya hecha y real.

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